Dimayor le apuesta a la legalidad

Hace algunos días llegó un comunicado oficial a los clubes profesionales colombianos por parte de Dimayor en el cual, les informaban sobre la obligación de incluir una nueva cláusula en sus contratos laborales con sus jugadores, respecto a la participación de estos con empresas de juegos de suerte y azar. Para ser más específicos y no entrar a especular, les compartimos la cláusula que deberá ser incluida a partir de esta liga en los contratos laborales con los jugadores:

En virtud de la suscripción del presente Contrato y a la afiliación del trabajador en el fútbol asociado a través de su inscripción en las competiciones del fútbol profesional, se prohíbe al TRABAJADOR participar, directa o indirectamente, o estar asociado, por sí mismo o por interpuesta persona, de manera alguna con apuestas, loterías, juegos de azar y actividades similares o negocios relacionados con partidos de fútbol. Tampoco podrá tener relación alguna, bien sea de manera activa o pasiva, en compañías, empresas, organizaciones, que promuevan, concierten, organicen o dirijan dichas actividades o transacciones. PARÁGRAFO: La violación de esta obligación constituye una falta grave y, por tanto, se considera justa causa para dar por terminado el contrato de trabajo, conforme a lo que normado en el numeral 6, del literal a) del artículo 62 del CST”.

Entonces, un jugador profesional de fútbol, que tenga un contrato laboral vigente con un club profesional, no solo no podrá realizar apuestas deportivas, sino que tampoco estar asociado de ninguna forma con todo tipo de empresas que se dediquen a los juegos de suerte y azar. La prohibición también abarca la asociación o relación con las empresas de publicidad de las loterías y casas de apuestas, ni entidades que dirijan u organicen este tipo de actividades de juego y azar.

Ahora bien, una contravención a esta obligación estipulada dentro del contrato laboral daría lugar a una terminación con justa causa del contrato laboral por parte del club. Pero, ¿Que señala el numeral 6 del literal a) del artículo 62 del Código Sustantivo del Trabajo?: “Cualquier violación grave de las obligaciones o prohibiciones especiales que incumben al trabajador de acuerdo con los artículos 58 y 60 del Código Sustantivo del Trabajo, o cualquier falta grave calificada como tal en pactos o convenciones colectivas, fallos arbitrales, contratos individuales o reglamentos.”

Es decir, que si el trabajador incumple con dicha cláusula y por ende realiza una falta grave de su contrato, podría ser despedido con justa causa.

Por otro lado, consideramos esta medida como necesaria para la protección de la competición, para evitar inconvenientes relacionados con el amaño de partidos, en especial con la realización de apuestas de los propios deportistas como ya ha sucedido en otros países. Sin embargo y desde un punto de vista muy personal, no comparto que los deportistas no puedan ceder su imagen para la publicidad de este tipo de apuestas deportivas, las cuales desde hace algunos años son legales en Colombia siempre y cuando se cumpla con la normatividad aplicable. Los deportistas tienen derecho constitucional a explotar su imagen sin que esto afecte el buen nombre de su empleador. Por el simple hecho de hacer parte de un evento publicitario o comercial sobre una empresa de apuestas deportivas o loterías no implica, per se, que el jugador esté participando en las apuestas o sea objeto de amaño de partidos.

El mejor ejemplo para explicar el por qué no estamos de acuerdo con esa prohibición es con los jugadores de la Selección Colombia que hacen publicidad respecto a la cervecera que patrocina al equipo tricolor. El simple hecho que por temas comerciales exploten la marca no significa que éstos precisamente la consuman y que se embriaguen con está práctica.

El juego de azar como la bebida en exceso, puede generar un vicio  el cual atenta enormemente en la práctica deportiva. Un jugador puede disminuir su rendimiento deportivo si apostó en un encuentro que su equipo perdía y eso está mal y debe ser sancionable. Pero un jugador también disminuye su rendimiento deportivo cuando consumió licor la noche antes del compromiso y su equipo pierde, eso también está mal y es sancionable por el club, pero a él sí le permiten publicidad con empresas licoreras, mientras que con empresas de apuestas no.

El punto es que consideramos que no se está midiendo con la misma vara a ambas situaciones. En conclusión un jugador que participe en publicidad con empresas licoreras, o de cigarrillos o cualquier otro vicio si puede realizarlo, puesto que se entiende que eso no disminuirá su rendimiento o está entredicho su integridad deportiva. Sin embargo, si lo hace con una casa de apuestas, pareciera con esta prohibición que ya se presupone que está en entredicho su integridad deportiva. Esta prohibición podrá tener consecuencias legales para Dimayor e incluso para sus clubes en un futuro sino se maneja de la mejor manera, puesto que le están coartando a una persona explotar sus derechos de imagen otorgados constitucionalmente.

Además, hay algo fundamental que debe entenderse en este punto y es que cuando una persona se registra en una casa de apuestas, debe otorgar todos sus datos personales para poder apostar. Cada apuesta realizada por una persona está registrada y con toda la tecnología que está implementando Conmebol y la FCF para detectar amaño de partidos, fácilmente se podría observar cuando un jugador realiza una apuesta sobre él o su equipo, lo cual claramente si debe ser sancionado. Pero, ¿Prohibir la explotación de su imagen? Nos parece demasiado.

Lo que si es cierto y lo aplaudimos, es la preocupación de Dimayor y sus clubes en proteger la integridad de la competición, debido al gran auge que se está presentando con las apuestas deportivas en el país y que este tipo de medidas, traen más beneficios que perjuicios para el fútbol colombiano.

Carlos Alberto Buitrago Londoño

GHER & Asociados Abogados

#GHERSports

Bogotá- Colombia

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