La pelota no se mancha (Demo)

Por: César Giraldo
Para: Ámbito Jurídico

Existe un famoso refrán que dice: “Cuando el rio suena, piedras lleva”, y sí que por estos días aplica para el mundo del fútbol.

Desde hace varios años, se ha rumorado sobre los malos manejos y los intereses de muchas personas que hacen parte del máximo órgano rector del fútbol: la FIFA. No hay que ir muy atrás, para recordar los escándalos por amaños de partidos, las dudosas elecciones de los países para la organización de mundiales, los supuestos pagos a dirigentes por la repartición de derechos televisivos, en fin, miles y miles de rumores que, el miércoles de esta semana, llevaron a que fueran arrestados algunos oficiales de la FIFA, días antes de su reunión anual en Zúrich y de la segura reelección de su presidente: Joseph Blatter.

Además del escándalo que, en mi criterio, puede ser el más grande enfrentado por la FIFA desde su creación, hay otros factores que llaman la atención desde el punto de vista jurídico.

El primero que traigo a colación es si el gobierno americano está facultado realmente para investigar y ordenar la captura fuera de su territorio de los supuestos implicados. Por un lado, está la versión americana dada por la fiscal  Loretta Lynch (encargada del caso) y confirmada por el gobierno suizo, donde se señala que EE UU puede investigar el caso, toda vez que los presuntos actos de corrupción fueron planeados en territorio americano, así como que supuestamente se usaron cuentas bancarias registradas en EE UU para los delitos investigados.

Ante esta acción, el gobierno ruso ya puso su voz de protesta contra el gobierno americano y, nuevamente, cuestionó este tipo de actitudes, a través de su ministro de Relaciones Exteriores, al señalar que este es un nuevo caso donde EE UU aplica una extraterritorialidad ilegal de sus leyes, como ya ha pasado a lo largo de la historia. Adicionalmente, el presidente Vladimir Putin ha señalado que, con este tipo de actos, el gobierno americano quiere arrebatarles la organización del Mundial en el 2018.

Para nadie es un secreto que el gobierno americano ha tratado, por todos los medios, de que el Mundial del 2018 no se haga en territorio ruso, sobre todo ahora, con el problema internacional que se suscita entre ese país y Ucrania.

Por otro lado, se puede traer a colación que, por primera vez, alguien más poderoso que la FIFA está cuestionando e investigando las supuestas irregularidades de sus miembros. El gobierno americano, a través de sus representantes, ha sido muy enfático en recalcar que hará todo lo posible para esclarecer las actitudes contrarias a la ley que rodean al deporte más popular del mundo, por lo que, seguramente, aparecerán nuevos actores en esta historia que apenas comienza.

Joseph Blatter, a través de un comunicado, ya aceptó que se realicen las investigaciones a que haya lugar. Así mismo, se le dio la orden al Comité de Ética de dicha institución de realizar todo lo necesario para evaluar los comportamientos de los funcionarios que resulten involucrados.

Con respecto a lo señalado en el párrafo anterior, es lo mínimo que podía hacer el cuestionado dirigente. En un momento donde la imagen de la institución se encuentra en el suelo y en donde en pocas horas seguramente se reelegirá a Blatter (salvo que Platini, presidente de la UEFA, logre lo contrario, al estar buscando los votos a favor del príncipe Ali de Jordania), es deber enfrentar la situación, buscar a los culpables y, si los hay, hacerles pagar las consecuencias.

Desde un punto de vista muy personal, considero que los escándalos siempre traen cosas buenas y, en este caso, espero que sirva para limpiar el fútbol, que al fin y al cabo no tiene la culpa. La pelota no tiene que mancharse por algunos que quieren aprovecharse del deporte más lindo del mundo para lograr sus cometidos.

Si el gobierno americano logra probar los cargos contra las personas investigadas, respetando los lineamientos internacionales, fabuloso; si el gobierno suizo, en su propia investigación, encuentra más culpables, maravilloso; si la Comisión de Ética de FIFA investiga más a fondo y encuentra otras cosas, estupendo. Hago parte de ese grupo de personas que cree que muchas cosas en el fútbol deben cambiar, y esta sacudida seguramente será el comienzo de un verdadero cambio, para mejorar lo que se ha trabajado mal por mucho tiempo.

Ir al enlace

Dejar un comentario