La renunciabilidad en la indemnización por derechos de formación

La indemnización por derechos de formación, es un tema específico del derecho deportivo desarrollado por la FIFA en el Reglamento sobre el Estatuto y Transferencia de Jugadores en su artículo 20, el cual establece que “La indemnización por formación se pagará al club o clubes formadores de un jugador: 1) cuando un jugador firma su primer contrato de profesional y 2) por cada transferencia de un jugador profesional hasta el fin de la temporada en la que cumple 23 años. La obligación de pagar una indemnización por formación surge aunque la transferencia se efectúe durante o al término del contrato”. De igual forma, la Federación Colombiana de Fútbol siguiendo las directrices de su federación internacional, también cuenta con la definición propia de la indemnización por derechos de formación en su Estatuto del Jugador, el cual en el artículo 34 afirma que “La indemnización por formación se pagará al club o clubes que intervinieron en la formación de un jugador”.

La indemnización por derechos de formación es uno de los pocos derechos que tienen las escuelas de formación y es en gran medida, su único ingreso real por la formación de un jugador. Sin embargo, la indemnización por derechos de formación es renunciable, siempre y cuando se cumplan algunos requisitos que la jurisprudencia de la Cámara de Resolución de Disputas (CRD) de la FIFA ha dictaminado.

Para la CRD, para que se aplique una renuncia a los derechos de formación, el club formador debe inequívocamente demostrar y plasmar su intención de renunciar a reclamar dichos derechos de formación o a cualquier reclamación[1] y para ello, desarrolló a lo largo de varios casos los siguientes requisitos para esa renuncia:

La renuncia a cualquier reclamación debe ser específica.

En el caso CAS/A/811 entre Galatasaray SK vs MSV Duisburg, El Galatasaray afirmó que no tenía por qué pagar la indemnización por formación al club Duisburg, toda vez que éste último firmó un documento en el cual expresaban que “el contrato (del jugador) expiró el 30 de junio de 2002 y que no existen más cuotas de pago de transferencia”. Sin embargo, tanto la CRD como el CAS, confirmaron que como no fue específica en este caso la intención de renunciar a los derechos de formación o incluso a presentar alguna reclamación, no se podría entender que el Galatasaray estaba exento del pago. En este caso, el club formador solo certificó que el documento solo se refería a las cuotas de pago de la transferencia, pero no explícitamente acerca del pago de los derechos de formación.

En otro caso similar, en la decisión 115377[2] de la CRD, un club estaba argumentando que estaba exento de pagar la indemnización por formación, puesto que el vicepresidente del club formador del jugador, le entregó al agente del jugador, una carta que decía “El jugador estará libre y fuera de todo contrato”. En el presente caso la CRD claramente decidió condenar a pagar la indemnización por formación al club que registró como profesional al jugador, toda vez que la carta en cuestión, no era suficientemente clara para determinar una renuncia a los derechos de formación.

La renunciabilidad a cualquier reclamación aplica para la indemnización por formación.

 La CRD ha hecho especial énfasis que así no se exprese específicamente que se está renunciando a los derechos de formación, sino de manera genérica, estos documentos serían válidos y se podría llegar a entender que se está renunciando al cobro de los derechos de formación. Por ejemplo, en la decisión 25528a[3], un club evitó pagar un reclamo de una indemnización por formación porque el club formador, en una comunicación escrita, afirmó que “el club no tendrá ninguna reclamación en contra del jugador o del nuevo club del jugador”. Para la CRD es entendible que por “ninguna reclamación” también se está refiriendo a una reclamación por indemnización por formación y en ese caso, el club formador no pudo reclamar dicha indemnización.

Caso parecido sucedió en el caso 106574[4] de la CRD, donde un club habría renunciado a realizar una reclamación por indemnización por derechos de formación, puesto que el club formador les había entregado un documento donde afirmaban que “no se requiere ninguna compensación económica por el jugador”. La CRD determinó que la frase “ninguna compensación económica”, se refería también a la compensación económica que reciben los clubes formadores por los derechos de formación, ya que el término encajaría en cualquier compensación monetaria, por ende el club formador no recibió ninguna compensación por su reclamación de la indemnización por derechos de formación.

Es por eso que la CRD ha sugerido a los clubes aficionados tener absoluto cuidado con los documentos que firman, puesto que así no se especifique que se renuncia a los derechos de formación, si renuncian a realizar “cualquier reclamación” o renunciar a “recibir compensación económica” la CRD puede entender esto como renuncia a reclamar la indemnización por formación.

Sin embargo, es importante aclarar que estas decisiones de la CRD como tal no son vinculantes. La CRD utiliza siempre el principio de “Case by case” es decir, cada caso será diferente según la argumentación de cada una de las partes y los documentos que estos presenten, sin embargo, es recomendable no firmar documentos en que se establezca que no se presentaran reclamaciones o no se recibirán compensaciones económicas por parte de los nuevos clubes del jugador.

Solo los clubes legitimados pueden renunciar a reclamar derechos de formación

 Solo los clubes formadores que están legitimados para cobrar la indemnización por derechos de formación, son los facultados para renunciar a la reclamación de los derechos de formación. De este modo, si un jugador, un intermediario, o un club no legitimado presenta la renuncia a los derechos de formación, no sería aplicable para el club que registró al jugador como profesional, argumentar que no pagan dicha indemnización porque se presentó una renuncia al cobro de los derechos de formación.

Así sucedió en el caso 86130b[5], en donde el jugador llegó a un acuerdo con su nuevo club, confirmando que ni el jugador ni su club de formación, emprenderían reclamación alguna en contra del nuevo club, por ende, e nuevo club se respaldó en esta documentación para afirmar que no tenía que pagar la indemnización por derechos de formación. No obstante, la CRD argumentó que dicho acuerdo firmado por el jugador, no era vinculante para el club formador, puesto que éste último no era parte del acuerdo firmado entre el jugador y el nuevo club y además, dicho documento no estaba firmado por dicho club formador. Situación parecida la ocurrida en el caso 69936a[6], donde el jugador en cuestión hizo una declaración verbal al nuevo club donde confirmó que su club formador no iba a realizar ninguna reclamación de indemnización por formación, pero evidentemente la CRD aclaró que dicha declaración unilateral del jugador, no podría ser vinculante para obligar al club a renunciar a su derecho de reclamar la indemnización por formación.

Los empleados de los clubes pueden vincular a los clubes

 Como lo dijimos en el aparte anterior, solo los clubes legitimados para cobrar la indemnización por formación, pueden renunciar a un derecho que les corresponde. Por ende, los clubes deben ser muy cuidadosos con la documentación que realicen sus empleados respecto de la renuncia de los derechos de formación. En la decisión 412107[7] de la CRD, un personaje que se identificó como empleado del club formador, envió comunicación a nombre del club informando que el jugador podría firmar su contrato con su nuevo club, libre de cualquier pago. El club nuevo argumentó que con esta carta, el club formador estaba renunciando expresamente a realizar el cobro por derechos de formación. Por otro lado, el club formador aclaró que la persona que escribió la carta no estaba legitimada para representar al club y por ende, no debía entenderse como válida. En el presente caso, la CRD le dio la razón al club comprador, es decir, afirmó que el club formador renunció a su derecho de reclamar la indemnización por formación. La CRD estableció en su escrito que el documento firmado por el empleado del club era lo suficientemente específico e inequívoco como para establecer que el club formador estaba renunciando a su derecho de reclamar la indemnización por formación. Basándose en el principio de la buena fe, se argumentó que debido a la comunicación del empleado del club formador, el nuevo club había procedido a adquirir al jugador. Es por esto que la CRD recomienda tener absoluto cuidado con las actuaciones de los empleados y que deberán ser responsables de las actuaciones que ellos realicen.

En conclusión, la indemnización por formación, así como el mecanismo de solidaridad, son perfectamente renunciables por parte de los clubes formadores de jugadores que estén legitimados para cobrar dichos valores. Únicamente es necesaria una intención expresa de no reclamar por dichos conceptos o incluso, un documento donde se renuncie expresamente a cualquier tipo de cobro, cabiendo dentro de estos, los mencionados de formación y solidaridad.

En algunas ocasiones, los clubes formadores no tienen conocimiento de que documentación están firmando o entregando a los clubes que se llevan sus jóvenes promesas , debido a esto es supremamente importante para dichos clubes formadores, contar con una asesoría integral en derecho deportivo, para así evitar perder un derecho que por “derecha” les corresponde.

Cualquier comentario, duda o sugerencia lo recibiremos con gusto a través del correo electrónico contacto@gherasociados.com.

[1] https://www.fifa.com/mm/document/affederation/administration/67516_44695.pdf

[2] https://www.fifa.com/mm/document/affederation/administration/115377_845.pdf

[3] https://www.fifa.com/mm/document/affederation/administration/25528a_951.pdf

[4] https://www.fifa.com/mm/document/affederation/administration/106574_8566.pdf

[5] https://www.fifa.com/mm/document/affederation/administration/86130b_810.pdf

[6] https://www.fifa.com/mm/document/affederation/administration/01/01/46/67/68836a.pdf

[7] https://www.fifa.com/mm/document/affederation/administration/02/05/55/36/412107.pdf

 

Escrito por: Carlos Alberto Buitrago Londoño

Twitter: @gher_asociados

Correo electrónico: cabuitrago@gherasociados.com

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