Manchester City vs. UEFA – cuestiones preliminares sobre Fair Play Financiero

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El Financial Fair Play (“Juego Limpio Financiero”) entró en escena en el fútbol europeo con el objetivo de mejorar la salud financiera general de los clubes europeos. Por eso, la UEFA estableció en el Reglamento de Licencias de Clubes y de Juego Limpio Financiero de UEFA[1] (“Reglamento FFP”) que la desviación aceptable respecto del posible déficit monitoreado es de 5 millones de euros durante un período de 3 años y que se puede aumentar hasta en 30 millones “si dicho exceso está completamente cubierto por contribuciones de participantes de capital y / o partes relacionadas[2]. Esto quiere decir básicamente, que los clubes que pertenecen a UEFA tienen que asegurar que no van a gastar más recursos de los que efectivamente reciben como ingresos.

Para investigar si los clubes cumplen con las reglas presentadas por el Reglamento FFP, la UEFA ha creado el Organismo de Control Financiero del Club (CFCB), que se divide en una Cámara de Investigación (CI) y una Cámara de Adjudicación (CA), las cuales están reguladas por las Reglas de procedimiento que rigen el Órgano de Control Financiero del Club de la UEFA (Reglas de Procedimiento).

En noviembre de 2018, Der Spiegel, Reuters y Mediapart publicaron los denominados “Football Leaks”, en los que se mencionaba que el Manchester City Football Club (MCFC) estaba bajo investigación, porque al parecer infringía la normatividad del FFP por sobreestimar las cifras con respecto a los ingresos provenientes patrocinadores, la consecuente información establecida en las cuentas de equilibrio y la falta de colaboración en la investigación.

En marzo de 2019, la UEFA anunció públicamente[3] que el CFCB llevaría a cabo una investigación formal sobre este asunto. Mientras ocurría la investigación, algunos medios de comunicación publicaron nuevamente información privilegiada del caso. Debido a esto, MCFC envió al CI por correo electrónico en dos oportunidades, solicitud de suspender la investigación, porque las filtraciones pusieron en duda el derecho al debido proceso de MCFC por parte del CI, sin embargo la respuesta de esta entidad fue simplemente que ellos no estaban filtrando dicha información.

El 15 de junio de 2019, la investigación terminó y dio lugar a la remisión de la decisión frente a la CA, encontrando la CI culpable a MCFC por sobreestimar los ingresos recibidos de patrocinadores. MCFC apeló esta primera decisión ante el Tribunal Arbitral del Deporte (“CAS” por sus siglas en inglés), argumentando principalmente que su derecho a un procedimiento de investigación justo estaba siendo vulnerado con las filtraciones, ya que la CFCB presuntamente no respetó su deber de confidencialidad. MCFC argumentó frente al CAS que toda la información durante la investigación y previo a la decisión se había filtrado en medios. Así mismo, afirmaba que el CAS era competente para escuchar el caso, considerando que la decisión de la CI era ya definitiva y que las filtraciones perjudicaban la imagen de MCFC.

La UEFA, por otro lado, respondió y afirmó que la apelación no era admisible, por lo que no se cumplió con el artículo R47[4] del Código del CAS, faltando aun una instancia para que la decisión sobre la sanción sea definitiva y vinculante, es decir, se encontraba pendiente la instancia de apelación frente al CA. Para la UEFA, esta fue una razón suficiente para solicitar la división en dos partes del procedimiento: (i) admisibilidad y (ii) méritos del caso (relativo a la violación de las normas sobre Fair Play).

El CAS estuvo de acuerdo con la UEFA y aceptó la solicitud de división, lo que significa que el reclamo de admisibilidad se decidiría antes de que continúe el procedimiento. La primera parte sobre admisibilidad, tratada y resuelta separadamente, es lo que analizaremos en este escrito.

El CAS examinó el caso y decidió que la apelación de MCFC era inadmisible, “porque MCFC no agotó los recursos legales internos a su disposición antes de recurrir al CAS y porque no pudo probar que una excepción a esta regla general estaría justificada en el asunto en mano”[5].

Por esa razón, el panel interpretó que el artículo 34 (2)[6] de las Reglas de Procedimiento de CFCB establece que solo las decisiones finales pueden ser apeladas ante el CAS así provengan de la CI.

La regla general es que las decisiones solo pueden apelarse ante el CAS cuando el recurrente ha agotado todos los recursos internos. En el presente caso, MCFC presentó el recurso de apelación ante el TAS antes de agotar la vía interna, quedando pendiente acudir al CA. Por esta razón, la apelación fue prematura de acuerdo con el CAS y por lo tanto no pudo ser admitida.

Con respecto a la “Decisión de Filtración”, el CAS decidió que las pruebas presentadas no eran suficientes para demostrar que el procedimiento estaba comprometido y que no había dudas justificadas sobre la imparcialidad de los miembros de la CI. No solo eso, sino que el CAS manifestó que considera que la CA puede analizar si se produjo o no una violación del deber de confidencialidad con el fin de evitar un perjuicio para MCFC. Si definitivamente la decisión del CA no es satisfactoria para MCFC, puede acudir en ese momento al CAS para apelar la decisión que sería en ese caso, definitiva.

Si se probara que UEFA a través de la CI no respetó la confidencialidad, MCFC tendría derecho a una indemnización, probando debidamente los perjuicios causados.

Recordamos que El 14 de febrero de 2020, la CA sancionó a MCFC con la prohibición de participar en competiciones europeas durante las próximas dos temporadas y una multa de 30 millones de euros.

Pocos días después, MCFC presentó otra apelación ante CAS, esta vez admisible y en contra de la decisión final de la CA. Las audiencias se llevaron a cabo del 8 al 10 de junio de 2020.

Tal como lo anunció el CAS, la decisión fue anunciada el 13 de julio de 2020, encontrando únicamente que hubo una contravención del artículo 56 del Reglamento FFP al no colaborar el MCFC con la investigación, pero que no hubo violación a las normas por las cuales la UEFA abrió la investigación. La sanción respecto de la prohibición de participar en las competiciones UEFA fue levantada y la multa reducida a una tercera parte, teniendo en cuenta que no colaborar u obstruir las investigaciones es una violación a las reglas sobre Fair Play. El laudo será publicado dentro de las próximas semanas.

Para mayor información, comunícate con nosotros en contacto@gherasociados.com

Por Pedro Juncal

[1] UEFA Reglamento de Licencias de Clubes y de Juego Limpio Financiero https://www.uefa.com/MultimediaFiles/Download/Tech/uefaorg/General/02/56/20/15/2562015_DOWNLOAD.pdf

[2] UEFA Reglamento de Licencias de Clubes y de Juego Limpio Financiero artículo 61.2: “The acceptable deviation is EUR 5 million. However, it can exceed this level up to EUR 30 million if such excess is entirely covered by contributions from equity participants and/or related parties. A lower amount may be decided in due course by the UEFA Executive Committee”. Tomado de: https://www.uefa.com/MultimediaFiles/Download/Tech/uefaorg/General/02/56/20/15/2562015_DOWNLOAD.pdf

[3] https://www.uefa.com/insideuefa/protecting-the-game/club-licensing-and-financial-fair-play/news/newsid=2594640.html

[4] [4] R47     Appeal

An appeal against the decision of a federation, association or sports-related body may be filed with CAS if the statutes or regulations of the said body so provide or if the parties have concluded a specific arbitration agreement and if the Appellant has exhausted the legal remedies available to it prior to the appeal, in accordance with the statutes or regulations of that body.

[5] https://www.tas-cas.org/fileadmin/user_upload/Award_CAS_6298_internet.pdf

[6] “2. Final decisions of the CFCB may only be appealed before the Court of Arbitration for Sport (CAS) in accordance with the relevant provisions of the UEFA Statutes.”

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