¿Por qué el sistema Antidopaje está fallando?

La lucha contra el dopaje en el deporte, liderada por la Agencia Mundial Antidopaje, se puede asemejar, guardando proporciones de escenarios y trascendencia, a la lucha que llevó Adolf Hitler en la antigua Alemania de la Segunda Guerra Mundial. En dicho escenario, Hitler basado en una premisa falsa llegaba a una conclusión verdadera y llevó a una guerra sin sentido donde él trataba de probar que Alemania era una raza superior y que las otras razas simplemente estaban por debajo de ellos. Dicho suceso histórico llevó una consecuencia nefasta para nuestra humanidad, la cual afortunadamente cesó y hoy en día Alemania, dándose cuenta de los errores del pasado, se consolidó como una gran nación y potencia mundial. Lo peligroso de tener un fin altruista con un líder incorrecto.

Algo similar sucede en la lucha contra el dopaje que la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) está tratando de llevar a nivel mundial, lo cual está acabando organizaciones, atletas y sueños. AMA nos está guiando y liderando por una lucha contra el dopaje que a pesar de tener un fin altruista dentro del deporte, está equivocando el camino para conseguir su objetivo y peor aún, está utilizando una falacia en su discurso de lucha en contra quienes quieren atentar en detrimento del deporte mundial.

Dicha falacia utilizada por AMA se puede resumir en la siguiente frase “El Sistema Antidopaje es perfecto, no hace falta mejorarlo”. Claramente esto no lo ha dicho oficialmente la Agencia, sin embargo con las actitudes y procedimientos llevados a cabo por sus organizaciones nacionales (ONAD), laboratorios acreditados y mismos líderes dentro de AMA, se deja entrever cuál es su posición respecto a la lucha contra el dopaje.

Considero que ese no es el camino que AMA debe adoptar para lucha contra el dopaje. Sancionar atletas porque simplemente no tienen la capacidad económica de llevar un juicio ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, de realizarse exámenes de laboratorio, de contratar expertos que los asesoren médica y jurídicamente, o de simplemente no poder pagar a los laboratorios para que les hagan apertura de su muestra B (Aproximadamente USD$750) para poder probar su inocencia, no es llevar a cabo una lucha contra el dopaje.

Sancionar a atletas que fueran encontradas en su cuerpo sustancias prohibidas para el año 2016, pero que el año 2018 ya no lo son y mantener la sanción o no resarcir en perjuicios a una persona que estuvo injustamente sancionada, no es llevar a cabo una lucha contra el dopaje. Permitir que los laboratorios incumplan los estándares internacionales respecto a la cadena de custodia interna, fallando en procedimientos básicos de cuidado sobre la muestra o del personal que las manipula y sin embargo, sancionar por 4 años al atleta que su muestra fue claramente desviada de la cadena de custodia, no es luchar contra el dopaje.

En fin, puedo quedarme el resto del artículo presentando ejemplos de cómo AMA ha preferido sancionar a un atleta injustamente, pasando por encima de cualquier estándar mínimo de equidad, debido proceso y en general derechos inalienables de toda persona, por la simple justificación de estar luchando contra las personas que cometen infracciones a la normatividad antidopaje, pero éste no es el objetivo de este artículo.

Mi intención con este artículo es hacer entender al lector que el sistema antidopaje está fallando porque se está encarrilando en “sancionar por sancionar” a un atleta que muchas veces no tiene idea de cómo entró la sustancia a su cuerpo, en donde muchas veces es el mismo cuerpo quien produce la sustancia o donde muchas otras fue por el consumo de productos contaminados en una región específica, tales como la carne o la misma tierra en donde se cosechan los alimentos, que se produjo el resultado analítico adverso.

La Agencia tiene que buscar enfatizarse en la prevención y educación para los atletas. Dejar su método sancionatorio infalible y adoptar un método preventivo y educativo. De nada sirve sancionar atletas que en muchas ocasiones no se doparon o no tuvieron la intención positiva de doparse, porque una vez terminen su sanción, volverán al deporte con resentimiento y se perderá ese fin altruista de la práctica libre y sana del deporte. Por el contrario, considero que sería más importante que AMA, a través de sus agencias nacionales, realicen programas de prevención y educación sobre las sustancias prohibidas, realicen estudios sobre fenómenos nacionales y culturales internos sobre la presencia de algunas sustancias, involucren a los atletas en el mejoramiento de la selección de las sustancias prohibidas para cada deporte en específico, gestionar políticas públicas para que gubernamentalmente se prohíba el tráfico o venta libre de algunas sustancias que se venden libremente en algunos mercados nacionales. En general, adoptar una visión más incluyente del atleta, más preventiva, más coherente con una lucha compartida contra el dopaje y más eficiente a la hora de sancionar a aquel que se puede comprobar efectivamente su culpabilidad, más no sancionar a aquel que por recursos o desconocimiento, no pudo comprobar su inocencia.

No necesitamos un Adolf Hitler, necesitamos un Nelson Mandela en nuestra lucha constante contra el dopaje.

Para mayor información no dudes en contactarnos a través de correo electrónico o nuestra página web.

Carlos Alberto Buitrago Londoño

Twitter: @Cabeto_Buitrago

Contacto: cabuitrago@gherasociados.com

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