Aspectos que todo deportista debe tener en cuenta frente a la publicidad que realiza en sus redes sociales

claudio-schwarz-purzlbaum-vj3nOtiX85Y-unsplash

El pasado 1 de octubre de 2020 la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), autoridad nacional colombiana para la protección al consumidor, expidió la “Guía de Buenas Prácticas en la Publicidad a través de Influenciadores” (“Guía”). Este documento tiene como finalidad “orientar a los anunciantes e influenciadores, en la forma correcta en que éstos deben emitir los mensajes y los contenidos comerciales en las redes sociales[1], para así, proteger y garantizar los derechos de los consumidores.

En este sentido, dado que hoy en día los deportistas suscriben varios tipos de alianzas publicitarias y comerciales con diferentes empresas en los que se comprometen a promocionar productos y/o servicios, en el presente artículo explicaremos los aspectos más relevantes para todos aquellos deportistas, que en el uso de sus redes sociales publiquen contenido publicitario.

Un primer punto a tener en cuenta es si el deportista cabe o no dentro de la definición de influenciador y de igual forma, si se tiene una relación de carácter comercial o no con lo que la SIC denomina como “enunciante”. Frente a esto, debe señalarse que la SIC no estableció como criterio para identificar si una persona es o no influenciador, un número especifico de seguidores. Por el contrario, para ser identificada como tal basta con que una persona a través de sus redes sociales y diferentes plataformas digitales, comparta experiencias y/o opiniones respecto a cierto producto o servicio que tengan la capacidad de “influir de manera predominante en las decisiones de consumo, generando credibilidad ante sus seguidores[2]. En este sentido, una persona puede tener 100, 1.000 o 1.000.000 de seguidores y en todos esos casos, ser considerado como influenciador, siempre y cuando dé algún tipo de opinión o comparta una experiencia relacionada con un producto o servicio de cualquier tipo a través de sus redes sociales, tales como, pero sin limitarse a, Instagram, Facebook, Twitter, Tik Tok, LinkedIn, etc. Por su parte, un enunciante, conforme lo ha señalado la SIC es toda aquella persona natural o jurídica que “por cuenta propia o en cuyo nombre se haga o divulgue publicidad comercial con el propósito de promover los productos que produce o comercializa con el propósito de influir en el comportamiento del consumidor[3]”.

Así pues, en el caso de un deportista que tenga un contrato o alianza con una empresa o persona con el fin de promocionar un producto o servicio a través de sus redes sociales, estaremos hablando de una relación comercial entre un influenciador y un enunciante.  Ahora bien, una publicación será de carácter comercial cuando exista algún tipo remuneración, entendiendo esta no solo como un pago de dinero sino también como descuentos en productos, entregas gratuitas de bienes o servicios, invitaciones para cualquier tipo de experiencias, pago en especie, entre otros.

Otro aspecto a tener en cuenta, es que de ahora en adelante los influenciadores deberán identificar si las publicaciones en sus redes sociales son de carácter publicitario. Esto con el propósito de que el consumidor, es decir, todas las personas que pudiesen llegar a ser influenciadas por las recomendaciones del deportista en sus redes sociales, tengan claro que la promoción del producto se debe a la existencia de una relación comercial.

Por esta razón, en los casos en los que el influenciador emita un mensaje publicitario la SIC recomendó, no solo que se etiquete la cuenta del anunciante o su nombre, sino que además, se empleen en el mismo mensaje alguna de las siguientes etiquetas o hashtags: #publicidad, #promocionadopor, #avisopromocionado, #contenidopromocionado, #patrocinadopor.

Aquí, es importante traer a colación que no basta nombrar en la publicación al anunciante, sino que junto con este deben implementarse siempre las etiquetas anteriormente mencionadas. Esto, dado que con el nombre por si solo del enunciante, el consumidor no necesariamente podrá identificar si la publicación se trata o no de publicidad pagada y por tanto, se continuará generando confusión que es lo que la SIC mediante las recomendaciones de la Guía busca evitar.

Recuerde que la importancia de cumplir con estas recomendaciones nace principalmente del hecho que en caso que el influenciador promocione un producto o servicio sin identificar que se trata de publicidad, podrá ser considerado como el anunciante y por ende, será él o ella y no el enunciante, quien responderá ante las autoridades correspondientes si el mensaje publicado induce a error o confusión al consumidor.

Para conocer más detalles sobre regulaciones aplicables a los deportistas, te invitamos a visitar nuestra página web www.ghersports.com y en caso de tener cualquier duda, escribirnos a contacto@gherasociados.com.

Por: Paola Varela

 

Bibliografía:

Superintendencia de Industria y Comercio. Guía de Buenas Prácticas en la Publicidad a través de Influenciadores.

[1] Guía. p. 12.

[2] Guía. P.14.

[3] Guía. P.14.

Dejar un comentario