¿Puede todo atleta apelar ante el Tribunal de Arbitraje del Deporte (“TAS”) una decisión tomada por el Comité Olímpico Internacional (“COI”)?

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¿Puede todo atleta apelar ante el TAS una decisión tomada por el COI? Esta es la pregunta que el TAS en su laudo 2019/A/6274 procedió a analizar en el marco de una acción iniciada por ocho atletas, de diferentes nacionalidades y miembros de sus respectivas Federaciones Nacionales de Atletismo, en contra de la decisión del COI de no incluir dentro del Programa de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, la prueba de mujeres en Marcha Olímpica de 50km. Mediante el presente artículo daremos a conocer cuál fue el análisis del TAS que lo llevó a concluir que no era competente para decidir sobre el caso en mención.

En primer lugar, reiteró el Panel que conforme a los artículos R27 y R47 del Código de Procedimiento del TAS y a su misma jurisprudencia, son tres los prerrequisitos que se deben cumplir para que el TAS pueda declararse competente sobre cierto asunto: i) que las partes hayan acordado la competencia del TAS, ii) que exista la decisión de una federación, asociación o de algún otro cuerpo de deporte y iii) que los recursos internos disponibles para controvertir dicha decisión hayan sido agotados previamente.

En este sentido, estableció que un arbitraje puede ser iniciado por una persona, natural o jurídica, en contra de otra, solo sí existe entre estas un acuerdo para someter a arbitraje una determinada disputa. Por esta razón, era esencial determinar si tenía tanto jurisdicción ratione personae, es decir, si existía un acuerdo de arbitraje entre el COI y las apelantes, como jurisdicción ratione materiae, esto es, si el asunto bajo estudio podía ser llevado ante el TAS.

La Regla 61.2 de la Carta Olímpica (CO), en el cual las apelantes fundamentaron la competencia del TAS, establece que podrá ser sometida exclusivamente ante este “Cualquier diferencia surgida con motivo de los Juegos Olímpicos o en relación con éstos (…)”. Por ende, el Panel estableció que conforme a dicha regla sí tendría jurisdicción ratione materiae, pues la inclusión o no de la marcha atlética de 50km de mujeres como una competencia de los Juegos Olímpicos es una disputa “con motivo de los Juegos Olímpicos o en relación con estos”. Sin embargo, indicó también que no era claro la existencia de un acuerdo vinculante entre las partes de acudir ante el TAS (ratione personae).

De ahí que, el Tribunal procedió a examinar si por el hecho de ser atletas, las apelantes tenían el derecho y la obligación de acudir ante el TAS, esto último pues al tratarse de una cláusula de carácter exclusivo, era obligatoria para las personas vinculadas a la misma. Así pues, estableció el Panel que si bien conforme a la Regla 1.4 de la CO cualquier persona u organización perteneciente al Movimiento Olímpico esta vinculada a las reglas contenidas en la CO y que conforme a la Regla 1.1 de la misma., los atletas hacen parte del Movimiento Olímpico, ello no implica que todos los atletas hagan parte del COI y por tanto, que estén legalmente vinculados a las disposiciones de la CO.

En este sentido, el Tribunal estableció que conforme a la jurisprudencia del TAS únicamente los “atletas olímpicos”, es decir, aquellos debidamente acreditados por el COI, pueden hacer uso de la cláusula arbitral contenida en la Regla 61.2 de la CO y por ende, que no basta con ser un atleta profesional interesado en participar en una competencia de los Juegos Olímpicos para con base en esa regla justificar la competencia del TAS. En consecuencia, al no ser las apelantes en el caso bajo estudio, atletas olímpicas, sino únicamente atletas interesadas en competir en los Juegos Olímpicos, no gozaban de ningún tipo de relación legal o jurídica con el COI que les permitiese hacer uso de la Regla 61.2 de la CO.

Por último, vale la pena indicar que para el TAS una situación jurídica diferente sería aquella en la que una federación nacional (FN) apele la decisión de una federación internacional (FI) de no aceptarlo como uno de sus miembros. Esto, pues según el Tribunal Federal Suizo, a pesar de no ser miembro de la FI, la FN si podría acogerse a la cláusula de arbitraje incluida en los estatutos de la FI, ya que durante el proceso de admisión el primero debió cumplir con los estatutos de la FI como parte del proceso de admisión y por tanto, se encuentra vinculado a los mismos.

Llegados a este punto, es claro que en todo caso, para apelar una decisión ante el TAS haciendo uso de una cláusula arbitral inmersa en los estatutos o reglamentos de una federación u organismo deportivo, debe existir algún tipo de vínculo legal entre este último y el recurrente para que la misma sea aceptada por el TAS.

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Por Paola Varela

Bibliografía

 

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