Razones por las que el TAS confirmó la prohibición de los TPO

El pasado 10 de abril el tribunal arbitral del deporte (TAS-CAS) publicó el laudo TAS 2016/A/4490 en el cual avaló la prohibición de la propiedad de terceros de los derechos económicos de los futbolistas, más conocidos como los TPO (Third Party Ownership). En este blog explicaremos las razones principales que dio el TAS-CAS para reafirmar la prohibición de los TPO.

Al respecto, es importante señalar que esta decisión está en francés por lo que señalado en el presente escrito se basa en una libre traducción al español.

Antecedentes

¿Cómo funcionan los TPO?

En el mundo del fútbol era normal que inversionistas privados “compraran” los derechos que tenía un club sobre ciertos jugadores. En ese sentido, la inversión consistía en darle una cantidad de dinero a un club de fútbol en el que se encontraba un jugador, a cambio de un porcentaje de la futura venta de los derechos económicos de dicho jugador. Por ejemplo, un inversionista le paga un millón de pesos a un club a cambio del 50% de la futura venta de un jugador. Si el jugador era vendido por 10 millones el inversionista recibía 5 millones de esa transacción obteniendo una rentabilidad bastante interesante.

Sin embargo, este tipo de inversiones trajeron problemas en la práctica, ya que esos inversionistas salvaguardando su inversión, tenían fuerte injerencia en los clubes para que vendieran los derechos de esos jugadores al mejor postor. Esto significa que se sobreponía el interés financiero del inversionista sobre el interés deportivo de los clubes involucrados lo cual muchas veces afectaba la competición.

¿Por qué FIFA los prohibió?

FIFA argumentaba una razón financiera y otra de autonomía deportiva. Con respecto a la primera razón FIFA argumentó que el dinero del fútbol se debería quedar en el fútbol y no dirigirse a terceros que no pertenecieran al deporte. Mientras que sobre la segunda razón,  FIFA expuso que las decisiones que se tomaran en el fútbol deberían tener un fundamento puramente deportivo y ninguno que correspondiera proteger las inversiones de terceros.

Respecto a lo señalado anteriormente, no tardaron en llegar posiciones jurídicas que alegaban dicha prohibición, tal como que ésta iba en contra de la normatividad de la Unión Europea (UE) e incluso de normatividad jurídica interna de algunos países tales como España y Portugal. No obstante, en el laudo citado anteriormente el TAS-CAS sustentó su decisión de dejar en firme la prohibición de los TPO por las siguientes razones:

No se violan las normas que permiten la libre circulación de capitales

El panel arbitral consideró que las restricciones a la libertad de circulación de capitales están acordes con los objetivos perseguidos por FIFA en los artículos 18b y 18c del Reglamento sobre el Estatuto y Transferencia de Jugadores (RETJ). Los cuales establecen que “Ningún club concertará un contrato que permita al/los club(es) contrario(s) y viceversa o a terceros, asumir una posición por la cual pueda in influir en asuntos laborales y sobre transferencias relacionadas con la independencia, la política o la actuación de los equipos del club.” Y que “Ningún club o jugador podrá́  firmar un contrato con un tercero que conceda a dicho tercero el derecho de participar, parcial o totalmente, del valor de un futuro traspaso de un jugador de un club a otro, o que le otorgue derechos relacionados con futuros  fichajes o con el valor de futuros  fichajes.” Respectivamente.

En ese sentido, el TAS-CAS consideró que las restricciones a los TPO estaban justificadas porque la práctica de los TPO puede presentar riesgos como los de afectación a la libertad profesional de los jugadores o conflicto de intereses porque un inversor puede invertir en equipos rivales afectando la integridad de la competencia. Además, se presenta el riesgo más importante y es el de utilizar el fútbol como herramienta para el lavado de activos.

Igualmente, para el panel, estas prohibiciones son limitadas. El TAS-CAS aclaró que FIFA no prohíbe todas las inversiones de terceros, se prohíben específicamente los TPO, ya que a través de estos es que se puede llegar a limitar la autonomía administrativa, económica y deportiva de los clubes. En este punto consideramos que quedó un limbo jurídico no definido por el TAS-CAS toda vez que no señala que tipo de inversiones de terceros quedan prohibidas.

Por último, el panel señaló que el poder de control y sanción que tiene FIFA es únicamente sobre sus afiliados directos e indirectos. La prohibición que se busca con los artículos del RETJ en cuestión, recae sobre las transferencias que estén sometidas a la reglamentación expedida por la FIFA, por lo que es imposible regular jurídicamente a personas que no sean sus afiliados.

Libertad de circulación de trabajadores y de prestación de servicios

En este punto se argumentaba que con esta prohibición se estaba afectando la libre circulación de trabajadores en los países de la Unión Europea. También se argumentaba que habría menor volumen de financiación y que esto resultaría en un menor nivel de servicios contemplados en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europa. Para el caso de acuerdo a los argumentos del demandante, se veían afectados eran los servicios bancarios vinculados con el libre movimiento de capitales entre las naciones de la UE.

El panel consideró que las posibles violaciones a las libertades de circulación de los trabajadores y de prestación de servicios argumentadas por la parte interesada, se encuentran justificadas y no van más allá de lo necesario para alcanzar los objetivos que busca FIFA, principalmente como lo son limitar el ingreso de inversores a fútbol, la afectación a la libertad profesional y de los derechos de los jugadores, especulaciones sobre las transferencias, el conflicto de intereses, amaño de partidos, la integridad de las competencias así como evitar el ingreso de dineros de dudosa procedencia al fútbol.

 Derecho de la competencia de la UE

 En relación a la libre competencia en la UE y su posible afectación, el panel consideró que los artículos del RETJ en cuestión, no tenían como objetivo impedir o restringir la competencia. Por el contrario, buscan reglamentar los mercados de transferencias de los jugadores y de perseguir objetivos legítimos invocados por FIFA. En este punto el TAS-CAS hace un comentario bastante importante en el cual admite que  se pueden presentar efectos restrictivos de la libre competencia como lo acepta la misma FIFA, sin embargo no llegan a ese punto de ser violatorios de lo estipulado en la regulación europea.

Conclusiones

Se sabe en el mundo del derecho deportivo que el tema de los TPO es uno de los más controversiales y que siempre será un gran tema de discusión. Por un lado, la familia del fútbol por orden de la FIFA ha hecho gestiones por prohibirlos sin embargo en la práctica la realidad es otra. Desde nuestro punto de vista esto se da debido a la permisividad de los mismos entes de vigilancia y control deportivas que no los sancionan como se debería, la cual es la única forma que realmente se empiece a disminuir dicha práctica, la cual es muy común sobre todo en el fútbol latinoamericano.

Finalmente, nosotros como abogados interesados en estos temas también debemos colaborar, comunicando a nuestros clientes de estas prohibiciones y asesorándolos de tal forma que puedan tener un redito económico, eso sí respetando los lineamientos deportivos aplicables para este tipo de casos.

Bibliografía:

Escrito por Antonio Batista.

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