Resumen caso Sebastián Ariosa (*)

Por: Carlos Alberto Buitrago

Entidad: Tribunal Arbitral del Deporte (TAS)

Partes: Sergio Sebastián Ariosa Moreira (en adelante “El Jugador”) y Club Olimpia de Paraguay (en adelante “El Club”).

HECHOS RELEVANTES

  1. El Jugador celebró un contrato de trabajo como futbolista profesional con El Club el día 17 de enero de 2011 con fecha de vencimiento el 31 de Diciembre de 2015 (en adelante “El Contrato”).

  1. El Jugador fue diagnosticado con cáncer en mayo de 2013, por lo que El Club mediante carta de junio de 2013 le concedió permiso escrito para realizarse el tratamiento pertinente[1].
  1. A través de un documento privado, El Club pactó con El Jugador un pago de USD121.000 por concepto de salarios no pagados en virtud del contrato laboral, desde octubre de 2012 hasta mayo 2013.
  1. El 30 de diciembre de 2013 El Club le comunicó al Jugador la suspensión de El Contrato, debido a su enfermedad; así mismo se le informó que los gastos médicos serían pagados por El Club en tanto sus “posibilidades económicas lo permitan”.
  1. El Jugador rechazó dicha comunicación de El Club y solicitó el pago de lo pactado en el acuerdo privado señalado en el numeral 3 anterior. El Club confirmó la suspensión de El Contrato y le informó a El Jugador que los salarios de octubre y noviembre de 2013, los cuales se le adeudaban, estaban consignados en la Asociación Paraguaya de Fútbol (AFP) mediante dos cheques que sumaban USD$28.000.
  1. El 8 de enero de 2014 El Jugador le manifestó a El Club su decisión de rescindir El Contrato y solicitar nuevamente el pago de las cantidades adeudadas, ya que rechazó presentar la factura para el cobro de los cheques ante la AFP.
  1. El 13 de enero de 2014 El Club rechazó la decisión de rescisión de El Contrato por parte de El Jugador y le exigió presentarse inmediatamente ante la institución para reintegrarse con el plantel, indicando que los cheques estaban a disposición suya en la AFP y que el hecho de que los aceptara significaba que aceptaba la suspensión de El Contrato por lo que no procedía la rescisión contractual por parte de El Jugador.
  1. El Jugador rechazó las declaraciones de El Club y decidió demandarlo ante la Cámara de Resolución de Disputas (CRD) de la FIFA, porque a su juicio, El Club estaba incumpliendo el acuerdo privado suscrito entre ambas partes, donde se acordaron cinco pagos a El Jugador, y sólo se realizaron dos de los mismos.

 

DECISIÓN CRD

La CRD, en decisión que fue notificada a las partes el 16 de diciembre de 2014, resolvió que:

  1. El Jugador estaba en su derecho de rescindir El Contrato toda vez que El Club le debía cinco pagos en virtud del acuerdo privado firmado entre las partes.
  1. A El Club se le obligó a pagar las cantidades vencidas y exigibles al momento de rescisión de El Contrato con justa causa, es decir la suma de USD$102.000 más un interés del 5% anual a partir del 24 de febrero de 2014, por concepto de las obligaciones adquiridas en virtud de El Contrato.
  1. Adicionalmente, El Club fue condenado a pagar a El Jugador el valor residual de El Contrato, es decir todo el dinero que El Jugador hubiese recibido si se hubiera cumplido la totalidad de El Contrato, es decir USD$372.000 por concepto de indemnización, además de un 5% de interés anual desde el 24 de febrero de 2014. Esto en razón del artículo 17 del Reglamento sobre el Estatuto y Transferencia de Jugadores de la FIFA (en adelante “El Reglamento”).
  1. Las indemnizaciones reclamadas por El Jugador de daños morales y gastos médicos fueron rechazadas por que según la CRD, no fueron suficientes las pruebas allegadas por la parte demandante.
  1. La solicitud de El Jugador a reclamar el premio ofrecido por El Club a los jugadores por el sub campeonato de la Copa Libertadores 2013 fue rechazado, principalmente porque se argumentó que El Jugador no disputó dicho torneo internacional.
  1. Al existir una decisión parcialmente aceptada de las pretensiones de cada una de las partes, El Jugador y El Club decidieron apelar la decisión de la CRD ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).

 

CONSIDERACIONES DEL TAS

EL TAS luego de confirmar su competencia para conocer del caso, así como después de que ambas partes declararan que aceptaban la jurisdicción del organismo arbitral y presentaran sus pretensiones, se analizaron los siguientes puntos que, a nuestro concepto, son los más relevantes:

  1. El Derecho Aplicable: El Jugador argumentó que la normatividad FIFA y el Derecho Suizo eran los que debían tenerse en cuenta por el panel; el Club por su parte, consideraba que el Derecho Paraguayo era el que aplicaba.)
  1. La procedencia de un ajuste a la remuneración que la CRD estableció en la decisión, solicitado por El Club.
  1. La procedencia de la petición de pago del sueldo anual complementario, solicitado por El Jugador.
  1. La procedencia de la solicitud de pago en favor de El Jugador por los premios debidos por el sub campeonato de la Copa Libertadores en 2013.
  1. La procedencia de la solicitud de un pago por concepto de daño moral a favor de El Jugador, basado principalmente en el estado de congojo y zozobra que tuvo que vivir por las acciones de El Club durante su periodo de recuperación de quimioterapias.
  1. La procedencia de la solicitud de un pago por concepto de daño por especificidad del deporte, ya que la cuantía sería mayor porque la actividad que se realizaba era el fútbol, y debido a aquella especificidad aumentaría el valor total de la indemnización.
  1. La procedencia de posibles sanciones deportivas tanto para El Club como para El Jugador, dependiendo quien fuese declarado culpable.
  1. Intereses y costas.

Respecto de las pretensiones señaladas anteriormente, el TAS decidió lo siguiente:

  1. Debido a la diversidad normativa presentada, se debía hacer uso de todas las normativas señaladas de acuerdo con la jerarquía establecida por el Artículo R58 del Código del Tribunal de Arbitraje Deportivo, el cual señala que, en primer lugar se debe aplicar la normativa FIFA, la cual establece que subsidiariamente se debe aplicar el Derecho Suizo, y en virtud del principio de libertad contractual y si no va en contra del derecho suizo, la aplicación del Derecho Paraguayo.
  1. En cuanto a la remuneración que exige el Jugador, el TAS lo entendió en dos pagos distintos: (i) lo que El Jugador alega que le deben y no le han pagado (USD$102.000); y (ii) el monto que la Decisión de la CRD ordena que sea pagado, es decir USD$372.000 más 5% de interés por concepto de indemnización del valor residual del Contrato no cumplido.
  1. Respecto de la deuda del acuerdo privado, el TAS decidió que El Club debía pagarle a El Jugador inmediatamente USD102.500 junto al 5% de interés anual desde febrero de 2014, por los incumplimientos de pago en el citado acuerdo privado.
  1. Respecto de la indemnización ordenada por la CRD en cuanto al contrato laboral, El Club alegó que se debía tener en cuenta la ley paraguaya, la cual define que la indemnización debe estar circunscrita al periodo de un año y no al total del tiempo establecido en el Contrato. Respecto de esto, El Jugador se opuso alegando que el Articulo 17[2] del Reglamento establece que debe ser el valor residual del Contrato, es decir la totalidad del tiempo que el Contrato estableciese. Siendo así las cosas, El TAS confirmo que El Jugador rescindió con justa causa el Contrato y que la indemnización por el incumplimiento del mismo se debía otorgar. De igual forma el monto debía ser definido por la prevalencia de las leyes de FIFA, es decir una indemnización por la totalidad del Contrato, la cual asciende a USD$372.000.
  1. En lo referente al salario anual complementario, El Jugador alegó que en el derecho paraguayo se contempla dicho derecho a favor de las personas, por su parte, El Club adujo que se debía aplicar el reglamento de la FIFA, en el cual no se establece la figura del “sueldo anual complementario”. El TAS realizando el estudio pertinente encontró que, tanto la normatividad paraguaya como la normatividad FIFA son aplicables para este caso, y no son excluyentes,, sino que por el contrario se complementan. Ello en razón a que la ley paraguaya, que es una normatividad imperativa y obligatoria, establece el sueldo anual complementario; y la normatividad FIFA a su vez, remite a la legislación nacional como una de las maneras de establecer indemnización en caso de incumplimiento, según el Artículo 17, numeral 1. En virtud de éste análisis, el TAS decide condenar a El Club a pagarle a El Jugador la suma de USD$70.000 por todos los años en los que no se le pagó el sueldo anual complementario.
  1. Respecto de los premios que alega El Jugador por la obtención del subcampeonato por parte de su Club en la Copa Libertadores, el TAS recurrió al Contrato que establecía una cláusula respecto a este punto[3] por ende condenó a El Club mismo al pago de USD$ 16.800 por concepto de esto.
  1. Desde nuestro punto de vista, uno de los puntos más álgidos desarrollado por el panel es el referente al daño moral. Respecto de esto, la defensa de El Jugador argumentó que se le ocasionó un daño moral extracontractual al provocarle una gran angustia e inseguridad, y debido a ello solicitó una indemnización de USD$250.000. El TAS realizó un estudio profundo, indicando que para existencia de responsabilidad civil por daño moral, ésta se debe encajar en tres elementos que se describieron así: i) Demostrar que el concepto de daño moral se encuentra en el derecho aplicable (Código Civil de Paraguay y Suizo, Código de Obligaciones Suizo y Jurisprudencia del TAS); ii) Involucrar conducta cuya naturaleza lesione el derecho inmaterial, del género abarcado por dicho concepto jurídico de daño moral; y iii) Involucrar circunstancias que permitan inferir la existencia de daño moral con un alto grado de convicción. El TAS le halló la razón a El Jugador basándose en la existencia de los tres elementos citados anteriormente, y además encontró que El Club incurrió en 3 faltas graves las cuales se citan como: i) Incumplimiento (El Club incumplió muchas -casi todas- sus obligaciones contractuales con El Jugador; ii) Reincidencia (el incumplimiento de las obligaciones fue reincidente); y iii) Mala Fe (debido a que realizó los pagos a El Jugador a través de otra persona (AFP), imposibilitándole a El Jugador cobrar el dinero; además, por intimar a El Jugador cuando conllevaba su tratamiento de quimioterapia). El Jugador sufrió angustia, inestabilidad e inseguridad, por encima de la que ya vivía como resultado de sus sensibles tratamientos, ya que al contrato estar suspendido, no recibió ninguna de las prestaciones necesarias para su vida, sino que por el contrario se vio inmerso en constantes incumplimientos por parte del Club.
  1. Así mismo, el TAS estableció la existencia de un daño moral contractual del Jugador, puesto que al surgir las diferencias con El Club, este último en vez de haber obrado prudentemente atendiendo la situación especial de El Jugador, decidió dejar de pagarle su salario, suspender el Contrato y además, intimarlo a presentarse ante El Club para formar parte del plantel, situación que médicamente le era imposible realizar. Siendo así las cosas, el TAS condenó a El Club a pagar a El Jugador la suma de USD$63.800 por concepto de daño moral contractual y extracontractual.
  1. Respecto a la indemnización por especificad del deporte que exige el Jugador, el TAS entiende que la conducta del Club es contraria a los valores que inspiran el fútbol y alude a la necesidad de una “ética deportiva”. De igual manera el artículo 17 del Reglamento sobre el Estatuto y Transferencia de Jugadores establece “las características del deporte” como una de las maneras de tasar la indemnización por incumplimiento. Por ende el TAS manifiesta que “El incumplimiento crónico de las obligaciones contractuales y maltrato de un jugador durante el momento más vulnerable de su vida es contrario a los valores que inspiran el fútbol. Los jugadores merecen respeto y cuidado – y los contratos deben cumplirse (pacta sunt servanda)”. Dada la especificidad del deporte, que se entiende como “las características específicas o propias del deporte, que le hacen merecedor de una atención especial y, en determinados supuestos, de una regulación propia[4]” en el fútbol, el TAS calcula el monto de indemnización por este motivo el 10% del contrato, es decir USD$91.150.
  1. Por último el TAS condenó a El Club a pagar los intereses pertinentes del 5% anual desde que la deuda se hizo exigible y hasta que sea totalmente pagada.

 

CONCLUSIONES

  • El TAS finalmente le da la entera razón al jugador, aceptando todas sus pretensiones, ya que encontró que el verdadero afectado por este altercado fue El Jugador, y que El Club con sus actuaciones de mala fe y en contra del espíritu del deporte incurrió en acciones que no se fundamentan legalmente.
  • El TAS le ordenó a El Club el pago total del acuerdo celebrado con El jugador, donde le debía 3 de los 5 pagos pactados, y además, le ordena el pago del valor residual del Contrato laboral suscrito con éste
  • Sorprendentemente el TAS decidió que El Jugador merecía una indemnización por concepto de daño moral, debido a las situaciones en las que se vio inmerso, ya que altercaron su vida cotidiana, su tranquilidad y su estabilidad, al mismo tiempo que realizaba quimioterapias para salvar su vida.
  • El TAS firma un precedente muy importante, y es el hecho de que las leyes de los países de las federaciones o asociaciones, la Ley Suiza aplicable y las normatividades de la FIFA no necesariamente deben ser excluyentes, sino que por el contrario, puede haber una aplicación conjunta de las distintas legislaciones a fin de encontrar un equilibrio entre ellas y resolver los conflictos de una manera justa y conjunta.
  • El TAS consideró que las sanciones deportivas solicitadas por ambas partes no procedían en este caso, debido a que las consideró excesivas para El Club, quien ya tenía que sufragar gastos por cuenta de indemnizaciones al Jugador.
  • El TAS con este laudo establece una situación que puede llegar a ser influyente en el futuro, y es el hecho de que los clubes no podrán incumplir sus obligaciones contractuales reiteradamente sin ser sancionados por ello, y que los jugadores cuando se encuentren en situaciones como la presente, donde hay incumplimientos por parte del club, pueden rescindir su contrato laboral con el club con una justa causa y evitar el pago de indemnizaciones al club.

* El presente documento es un ejercicio académico hecho por nuestra oficina donde se nombran los hechos que consideramos más importantes de este caso, más tratándose de un Laudo de más de 40 páginas. En caso de requerir más información le agradecemos escribir a contacto@gherasociados.com o al correo electrónico del autor.

[1] Es importante señalar que el Club pagó por ese tratamiento.

[2] Artículo 17, numeral 1 del Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de 2015: “La indemnización por incumplimiento se calculará considerando la legislación nacional, las características del deporte y otros criterios objetivos. Estos criterios deberán incluir en particular, la remuneración y otros beneficios que se adeuden al jugador conforme al contrato vigente o al nuevo contrato, el tiempo contractual restante, hasta un máximo de cinco años”

[3] El Contrato en cuestión textualmente señalaba lo siguiente: “Premios especiales por partidos ganados y consecución de campeonatos nacionales o internacionales durante la vigencia del contrato…”

[4] http://www.iurismuga.org/es/bases-de-datos/doctrina/138-doctrina-derecho-espanol/7346-la-especificidad-del-deporte. Juan José Álvarez Rubio. La Especificidad Del Deporte. 2011.

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